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grave-crisis-madridista-pone-a-zidane-al-limiteCon cuatro empates consecutivos, incluyendo los partidos de La Liga y Champions, el Real Madrid cae en la primera crisis durante la dirección de Zidane.

Los resultados sobre el césped ponen en tela de juicio la eficiencia de los jugadores y lo que se puede estar viviendo detrás de bambalinas.

Ver jugadores trotando en jugadas claves y las pocas ganas de salir a dar el todo en el terreno de juego, hace que tanto medios como fanáticos desvíen su atención de lo futbolístico para tejer hipótesis sobre la relación interna que vive el equipo merengue.

Nadie puede quitar mérito a cada uno de los oponentes del Real Madrid durante los últimos partidos, claramente se ha visto cómo estos han dado lo mejor de sí, obteniendo resultados que quizá no estaban entre sus planes al empezar la temporada.

Un empate en el Bernabéu para cualquiera que lo visite es casi una victoria, pues sumar puntos en ese estadio siempre es bastante complicado.

Pero, en este contexto, las cosas van más allá de los puntos que no se han podido mantener y, que pudieran pasar factura al final de la temporada, la realidad es que no se ve una homogeneidad al momento de sudar la camiseta y los pronósticos no son muy buenos.

Duras palabras

Lo cierto es que después del empate ante el Eibar, Zinedine Zidane decidió jalarle las orejas a sus jugadores sin compasión y les habló diciéndoles que “los veía muy confiados y con aires de superioridad”, eso causó alarma en los alrededores del Santiago Bernabéu e hizo bastante alboroto dentro del camerino.

El francés pide entrega durante los 90 minutos todos sus jugadores, sin importar nombres, salarios o condiciones, según sus propias palabras, “no se ganará solo con llevar la franela del Real Madrid” y para él ahora mismo lo más importante se ha perdido.

Zidane habló seriamente la pérdida de humildad de sus jugadores al salir al campo, y llamó la atención de ellos por errores que no debieron cometerse y que les costó la pérdida de valiosos puntos en casa.

Para el entrenador de los blancos, las cosas pudieron salir mejor sin tan solo dejaran de “creerse los reyes al salir a jugar” puesto que los juegos se ganan en el terreno de juego y el Eibar les dio una lección sobre lo que es entrega y perseverancia.

Sin solución aparente

Lo cierto es que las cosas parecen salirse de las manos de Zidane, la situación del Real Madrid viene dándose desde hace tiempo y lo que hoy vemos en los resultados no es mera casualidad.

La solución inmediata debe ser entrar en confianza y tratar de engranar al equipo de nuevo, no solo en el campo sino también a nivel de compañerismo y de actitudes, recordándoles que se trata de un equipo y que las cosas deben manejarse como tal y el técnico es el principal responsable de todo lo que sucede dentro y fuera de los 90 minutos.

Con el desaparecido Benzema, los pocos destellos de Cristiano, un Casemiro fuera de la defensa y sin la sorpresa de Marcelo, el Real Madrid parece, a pesar de ser muy temprano para decirlo, no apuntarse para nada en esta temporada que apenas comienza. Sigue siendo colíder y no ha perdido, pero tampoco están ganando.